domingo, abril 11, 2010

Castigos PV ALFREDO

Estaba en la dirección, bueno, me estaban regañando, pero la verdad, yo no le ponía nada de atención a el director, yo solo pensaba en matar a ese chico.  Tal vez exageraba, pero esto que sentía... no se, nunca lo había sentido, era como si quisiera agarrar a Fred y estamparlo contra un árbol.  ¿Qué me esta pasando? nunca me habían hecho sentir TANTOS celos en mi vida, ni siquiera cuando ví que Alejandra, mi ex, se besaba con otro tipo.  

Cuando pensé en Alejandra, me entristecí.  ¿Cómo pudo haber terminado así? y no me refiero a terminado nuestra relación, sino a que ahora tiene un hijo y se tuvo que casar forzadamente, cada vez que la veo, ella me sonríe, pero en sus ojos se nota que eso no es lo que quería para su vida.  Una vez le ví un morete en el ojo, y podría jurar que fue su esposo quien le hizo eso.  Las cosas que pasan en la vida ¿no?

-Entonces, ¿qué dice en su defensa, Alfredo?- me dijo el director.  Yo sacudí la cabeza y le respondí lo primero que se me ocurrió.

-Que me estaba provocando- le dije sin pensarlo.  Era una muy buena respuesta para no estar poniendo atención.

-Y eso, ¡¿QUÉ TIENE QUE VER?!- me dijo el director, casi gritando.  Me confundí.

-Ve señor, le digo que solo dice incoherencias- dijo Fred.

-Si alguien dice incoherencias aquí, eres tu- le dije.

-Y también lo único que hace es sacarme pleito- dijo con cara de perrito atropellado.

-Si, si, claro.  Pero ya encerio, ¿que tiene que ver eso?- dijo el director enojado.

-¿Qué tiene que ver, que?- le dije

-Pues su respuesta- me dijo en tono obvio.

-Pues... creo que tiene que ver mucho, es solo que me cae TAN mal- dije mirando a Fred con odio.  Ahora entendía a Matt.

-¡¿QUE TE CAIGO MAL?!- me dijo con sus ojos saliendose de sus casillas.

-¡No, no, señor! ¡yo nunca dije eso!-

-¡Claro que lo dijiste!- me acusó.

-No señor, se lo juro.  Yo se lo decía a Fred-

-¿Y qué tiene que ver Fred en esto?  Alfredo, el ya se defendió, ahora te toca a ti-

-¿Qué? de verdad, señor, no lo entiendo-

-(Suspiro) Mira Alfredo, no tengo todo el tiempo del mundo, yo sé que te gusta llamar la atención, pero conmigo no lo lograrás-

-Señor, usted me preguntó que decía en mi defensa en contra de que me peleé con Fred ¿no?-

-No, yo te dije que si que decías en tu defensa acerca del castigo que te puse-  lo que pasa cuando no pones atención.

-Ahh, eso lo cambia todo, pues... creo que esta muy bien-

-¡¿QUE ESTA BIEN?! Alfredo, te puse a destapar los baños por ¡DOS! meses, en compañía de tu amiguito Fred, y también tendrán que limpiar los vómitos, si es que hay, con un trapo.  Van a pintar el cerco de la escuela y van a recoger los restos de comida en la cafetería.  Claro, aparté de ser mis sirvientas, todo lo que yo les pida, lo tendrán que hacer.  Haber si así aprenden- dijo con una risa malvada.

-Bueno... eso lo vuelve a cambiar todo.  ¡¿ USTED ESTA LOCO, O QUÉ ?!- no pude evitar gritarle.

-Si asi me quiere llamar, esta bien, estoy loco- dijo asintiendo.

-Aghh... mi mamá vendrá a hablar con usted- le dije sin saber que otra cosa decirle.

-Esta bien, la recibiré con gusto- se paró, abrió la puerta y nos hizo señas de que nos saliéramos.

-Ves, todo esto es por tu culpa- me dijo Fred cuando ya estábamos afuera.  Daniela me estaba esperando sentada afuera, a un lado de la puerta.

-Si, si, claro- le respondí, dejando mis deseos de volver a golpearlo, por un lado.  Fred se fue, casi corriendo, porque ya habíamos salido de clase, de hecho, hace como media hora.  Daniela me sonrió y yo le devolví algo parecido a una mueca, ella negó con la cabeza, todavía con su hermosa sonrisa y se paró.  Me tendió la mano y entrelasamos nuestros dedos.  Le quería dar un beso, pero ella hizo la cabeza a un lado.  Dudé, y se lo dí en el cachete.

-¿Qué pasó? ¿qué tan mal te fue?- me dijo cuando nos estábamos dirijiendo a mi carro.

-Pues... la verdad, es el peor castigo que me han puesto.  Tendré que destapar los baños por dos meses, con Fred, que eso lo hace peor. Tendré que limpiar los vómitos, de la gente con un trapo, osea, sin trapeador.  Vamos a pintar el cerco de la escuela y a recoger los restos de comida en la cafetería.  ¿Quieres saber lo que más odie? tendremos que hacerle caso al director en  t o d o  lo que diga, como sus sirvientas.  Si el nos dice, triganmé un cafe de starbucks, tendremos que ir hasta allá y comprárselo, ¡el ni siquiera lo pagará!- le dije abriéndole la puerta del carro.

-Alfredo, ¿quieres saber algo?- me dijo cuando ya había prendido el carro- eso no fue lo peor, lo pero fue que hubieras podido ahorrarte todos esos castigos si no hubieras ido detrás de ese muchacho.  A esta alturas, deberías de saber que no me importa lo que digan, solo te quiero a ti, a nadie más- me dijo volviendo a agarrar mi mano.

-Daniela... pff, no se que decirte- le dije agachando la cabeza.

-Dí que lo sientes, y porfavor, no apartes tu vista de la carretera- yo me reí y volví a subir mi cabeza.

-Esta bien, lo siento y mucho- le dije sonriendo.

-¿Ves? mucho mejor ¿no?-

-Jaja, claro.  Menos remordimiento de consiencia- le dije moviendo la cabeza hacia los lados.

-Si, claro.  Remordimiento de consiencia- dijo en tono sarcástico- cambiando de tema, ¿te acuerdas que día es mañana?- me dijo dándole un apretón a mi mano.

-No me hubieras hecho hace nunca que se me olvidara- le dije volteando a verla con una sonrisa pícara.

-Ja! tienes razón.  Te tengo un regalo MUY especial-

-Pff... ni siqueira te imaginas lo que yo te tengo preparado- le dije con aire de autosuficiencia.

-El mio es mejor- aseguró.

-Claro que no- le dije en tono obvio.

-Por supuesto que si-

-Bueno, mañana veremos- estacioné el carro enfrente de mi casa y ella se bajó.  Yo la imité, pero ella salió corriendo.  La alcanzé y la agarré por atrás, pero como íbamos con tanta fuerza, nos caimos en el césped.  No nos parábamos de reir, parecía como si nos hubieran puesto gas de la risa, porque de verdad, no podíamos parar.  Me fui calmando poco a poco y recordé aquel día en que le hice cosquillas, lo iba a volver a intentar, pero decidí dejarlo, porque se veía TAN linda, que cualquier cosa lo arruinaría.  Saqué mi cámara y le tomé una foto a escondidas, la pusé de protector de pantalla y luego me acerqué a ella.  

Le dí un beso y ella me lo correspondío. 
-"Pff... con tanta facilidad hace que mis problemas se me olviden"- pensé.
Nos seguíamos besando, y empezó a lloviznar, pero no nos importó, o por lo menos a mí, no me importó, porque cuando sus labios tocaban los mios, era como si una fuerza ajena, viniera y se apoderara de mí, y hacía que deseara que nunca se despegara de mí.  Pero claro, siempre los buenos momentos terminan.

-Niños, ¿que les he dicho? si van a hacer ALGO prefiero que lo hagan adentro, en mi casa y con protección- dijo mi mamá.  Daniela rio y se apartó de mi, yo suspiré con resignación y la ayudé a pararse.  Entramos en la casa y me sobrecogió el olor a comida.

-Y... ¿porqué llegaron tan tarde?- Daniela SIEMPRE iba a comer a casa, en parte porque era una de las condiciones de mamá para dejar que fuéramos novios (?) y en parte porque su mamá nunca estaba a esas horas, así que su mamá prefería que estuviera en mi compañía que sola.  A cambio, tenemos que pasar el domingo en familia, osea, salían nuestras familias juntas y haciamos algo, como... ir de picnic, o no se.

-Porque...- Daniela me miró con su típica cara de: no se que decir.  Le sonreí.

-Por mis estúpidos celos.  Me volví a pelear mamá- le dije bajando la mirada.

-Otra vez.  Alfredo, tienes que ir agarrando consiencia, porfavor-

-Si mamá, esta bien.  Pero necesito un favor.  ¿Puedes ir a hablar con el director? talvez y con eso me baje el castigo- le dije con una sonrisa.

-Si, claro, ni en sueños te bajaría el castigo, pero esta bien, haré el intento- me dijo sonriendo.

-Gracias, mami- dije y le dí un gran abrazo de oso.

-Jaja, ya de nada, de nada.  Ahora, déjame apagar la comida, porque sino se quema- dijo dándome unas palamaditas en la espalda, yo la solté y ella fue a la cocina.  Me quedé solo con Daniela.

-¿Qué pasa?- le dije al ver que tenía la cabeza gacha.

-Yo también quería un abrazo de esos- dijo poniendo cara de osito.  Yo reí y le fui a dar un abrazo.  Pusé mi cabeza en su pelo y aspiré.

-T E  A M O- le dije agarrando su cara con las dos manos.

-Pero yo te amo más- aseguró y estaba apunto de besarla, cuando mi mamá entró.

-Ya esta la comi...- se interrumpió al ver que interrumpió un momento importante- como que ahora sus hormonas andan más locas que de costumbre ¿no les parece?- dijo moviendo la cabeza hacia los lados.  Daniela rio, como siempre, y como no nos habíamos alejado me dio unas palmaditas en el cachete con una sonrisa pícara.  Luego, se volteó con mi mamá y me dejo ahí, todo hipnotizado.  Reacciné como 10 segundos después y las seguí.
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¿Estuvo corto?

Bueno, este capítulo, aunque no lo paresca, requirió de todo mi esfuerzo,
porque, para empezar, no sabía que ponerle de castigo a Alfredo (si, fueron unos castigos tontos, lo admito)
Y por... otras cosas 8-)

Y amm... si, eso, bueno me voe, porque me estan hartando con que llevo DEMASIADO tiempo en la computadora,
(si solo llevo 5 horas xD)
Adios♥ 

4 comentarios:

Susej...★ dijo...

Laa mamaa dee Alfreedoo ess un caaso noo?...xD

Awww, amee el caap!...aunqee si, un pocoo cortoo...

Oiee, pasaatee x miss bloggs!...

ii publiiqaa prontoo!, qq tuu blogg mee encaantaa!...

Aunqee noo comentee siiempre...xD

Byyee!

M·e·l·i dijo...

Soy nueva en tu blog, pero ya te sigo!! me encanta la historia :)

besitos!!

Susej...★ dijo...

Pasate x mi nuevo blog!

http://mii-liife-everyy-dayy.blogspot.com/

mel dijo...

hola me encanto el cap
que castigos
pasarias x mi blog y me dices que opinas es mi diario´
mylifelove-mel.blogspot.com